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Esta es una reflexión muy válida.
Porque yo como sorda "oralizada", me encuentro en
"desventaja", o bien en condiciones de
inferioridad, para hablar en público, dar clases, conferencias,
hablar en la televisión, asistir juicios y audiencias, etc.....
Tengo asumida mi condición de sorda que necesito de las manos del otro.
¿Por qué no de un interprete?
Pero cómo hago para que un interprete me traduzca
oralmente si no tengo la capacidad suficiente y madura como para usar
el lenguaje gestual.... Por esto me parece importante que los sordos sepan
o aprendan el lenguaje de señas.
Según los informes técnicos sobre los resultados de muchos años de
reflexión sobre el lenguaje y la sordera, en
fin, se ha alegado que el oralismo no es la
solución como única opción educativa, ya que se obtiene la
"información fragmentada", o sea se
pierde la información, porque la mayoría de las personas
sordas no la puede procesar en forma completa y entendible.
La necesidad de contar con personas tipo
intérprete se hace más fuerte, porque ofrece
posibilidades tanto a los oralistas como a los
que no lo son.
Mis grandes felicitaciones para los sordos gestuales que sí tienen una
forma para comunicarse a través de un
interprete con el mundo oyente.
Mis saludos para todos, que también incluye a mis amigos oyentes
sensibles.
Andrea Branda
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