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| Prof. Carlos Skliar (parte 3) | ||
| q Un análisis preliminar... | ||
| 5. ¿Cómo evaluar la educación bilingüe para sordos?
Los sistemas tradicionales de
evaluación educativa atraviesan una crisis cuyo síntoma fundamental es, justamente, el de no poder responder con claridad a preguntas tales como: ¿porqué evaluar? ¿para qué evaluar? ¿quién evalúa? ¿a quién le sirve la evaluación? Pero el acto de evaluar parece ser un hecho tan natural, tan espontáneamente arraigado dentro la educación, que se vuelve acrítico y no se suele advertir la patología y los desórdenes que afectan a ese proceso (Santos, 1988). Una descripción superficial de las características que definen el proceso actual de evaluación educativa, permite afirmar que se trata de un sistema que, entre otros aspectos, sólo evalúa al alumno, los resultados directos, los efectos observables, la vertiente negativa del conocimiento, cuantitativa y descontextualizadamente, sin teoría, con herramientas inadecuadas, sin ética, sólo para controlar, sólo para conservar, etc. ¿Las escuelas de sordos admiten la existencia de esas dificultades en sus propios procesos de evaluación? ¿O bien se considera a la evaluación como un trámite inevitable, simplemente -y peligrosamente- administrativo? Es evidente que la escuela de sordos no sólo reproduce la patología general de la evaluación educativa sino que además la acentúa, la exagera y le agrega condimentos insalubres nuevos, como los desórdenes generados por el poder del evaluador y la indefensión del evaluado, derivado del uso irresponsable de la lengua oral o de los idiomas señados en el proceso habitual de la evaluación. Estamos aquí de frente a una problemática más antropológica que educativa o, si se quiere, una cuestión de antropología educacional: el alumno sordo y el observador oyente no conforman unidades coherentes dentro de un sistema evaluativo, y toda presunción de obtener resultados o perfiles está viciada por la no pertenencia de esos miembros a una misma comunidad y cultura. Tampoco los estudios comparativos de evaluación de los niños sordos respecto de los niños oyentes de la misma edad resultan apropiados, aunque su utilización esté ampliamente difundida y aceptada. Es que de nada sirve afirmar que un niño sordo "X" presenta parámetros de respuesta menores -o mayores, o iguales- que un niño oyente "Y", si "X" e "Y" constituyen elementos diferenciados e independientes uno del otro. En una investigación que realizáramos sobre la influencia de los ambientes comunicativos en el desarrollo cognitivo de los niños sordos, detectamos que una modificación en el contexto de evaluación podía arrojar patrones de competencia y habilidades comunicativas, lingüísticas y cognitivas totalmente diferentes. Las diferencias cualitativas resultantes de la comparación entre dos contextos -(A) evaluador oyente-niño sordo y (B) evaluador sordo-niño sordo dentro de un grupo de pares-indicaban mecanismos de actividades y habilidades totalmente opuestas: mientras que ante un evaluador oyente el niño aislado inhibía su potencial cognoscitivo, el mismo niño en un grupo de pares y con un observador sordo lo aumentaba significamente (Skliar, 1988). Bastaría ese análisis para poner en tela de juicio las atribuciones y orientaciones erradas sobre los problemas escolares de los sordos, los mecanismos incorrectos para la composición de grupos, las bases equivocadas para la planificación pedagógica, para la mejoría de la estructura del aula, etc. Las innovaciones educativas no parecen, todavía, reaccionar frente a estos hechos, pues muchos de esos errores continúan reproduciéndose. En muchas escuelas para sordos que se definen bilingües, existe un abismo entre los mecanismos de cambio educativo efectivamente producidos y los mecanismos de evaluación que deberían reflejarlos. Esa disonancia conduce, por ejemplo, a evaluar todo un área de lengua escrita y literatura, exclusivamente a partir de la corrección gramatical de los textos producidos por los niños sordos y tomando como parámetro las producciones escritas correctas de los niños oyentes; o a evaluar un área de conocimiento del proceso de trabajo, sólo por la capacidad de los niños de construir cajas de madera en serie. De frente a tales dificultades quisiera, entonces, analizar en detalle cuáles son las variables que provocan esa distancia entre la propuesta educativa, su seguimiento y su evaluación. Durante el escaso tiempo que transcurrió desde la creación y el desarrollo de las experiencias de bilingüismo en el mundo hasta nuestros días, se verifican dos cuestiones de importancia, que creo se relacionan íntimamente: por un lado, la percepción y la convicción de que la propuesta de educación bilingüe debe conducir sin dudas hacia una educación más justa para los sordos y, por otra parte, la sensación de que existen escollos, en apariencia insalvables, que demoran la concreción de ese ideal educativo genuinamente anhelado. Esta aparente contradicción entre el ideal y la realidad de
la educación bilingüe, fue En segundo lugar, y como consecuencia del punto anterior,
surge la sensación que el estar frente a nuevos maestros -aunque sean los mismos- y, sobre todo, frente a nuevos sordos, es decir, delante de sujetos que ahora consideramos, conceptualizamos -es decir, evaluamos- de una manera diametralmente opuesta al pasado. Sin embargo: ¿se incluyen en las evaluaciones educativas toda estas novedades, todas estas transformaciones? 6. Variables para el análisis de las políticas de educación bilingüe para sordos. ¿Cómo evaluar una propuesta innovadora para seguir innovando? Las escuelas para sordos que renovaron sus limitadas
expectativas pedagógicas y ¿Cuáles son los indicios que permiten identificar cuál es
el punto de partida y cuál el I- El reconocimiento del fracaso educativo en sus raíces y
en sus consecuencias II- El nivel de las actitudes, los estereotipos y las
representaciones sociales frente a los III- La situación lingüística de la comunidad educativa y
la participación de la IV- La secuencia de los objetivos pedagógicos y la continuidad del proyecto educativo. V- La ideología educativa y la arquitectura funcional de la escuela. VI- La presión de las políticas de integración social y escolar. VII- La indiferenciación entre sistemas metodológicos y sistemas educativos. Estas variables, cada una con un valor descriptivo
relativamente positivo o No intentan, sino parcialmente, dar cuenta de toda la complejidad y naturaleza del problema educativo implicado en las políticas de educación bilingüe para los sordos. Conducen a un análisis de la comunidad educativa en su conjunto -implican a maestros, directivos, padres, niños sordos, comunidad de sordos y administradores educativos- y no constituye una herramienta exclusiva del y para el evaluador. Incluyen mecanismos de auto-evaluación educativos, sociales, lingüísticos y terminológicos, generalmente expresados como preguntas-guía que anteceden su análisis . Pueden ser relativamente predictivas para que la comunidad educativa juzgue la viabilidad o no de un proyecto inicial de educación bilingüe para sordos. No presentan ni un orden jerárquico definitivamente establecido ni permiten un análisis de cada variable en una forma totalmente independiente. Poseen un carácter de precariedad y provisoriedad que requiere de mayor estudio e investigación y de un ajuste permanente durante el proceso de continuidad y evaluación educativa. Son, finalmente, un reflejo de cierto recorte ideológico inevitable sobre la vasta complejidad de los procesos socio-educativos de las escuelas para sordos. Cada una de las variables aquí mencionadas requieren, todavía, de un profundo debate dentro de las escuelas y en el ámbito de la investigación científica. Pero su identificación, como un sistema interdependiente que permite evaluar los obstáculos actuales, constituye sin dudas un notable paso adelante en la concreción de una política educativa plena, participativa y significativa para los sordos. Referencias bibliográficas: - Freire, P. (1992): "Pedagogía da esperança: Um reencontro com a pedagogía do oprimido". Rio de Janeiro: Paz e Terra. - Santos, M. (1988): "Patología general de la evaluación educativa". Infancia y Aprendizaje, 41, 143-158. - Skliar, C. (1988): "Investigaciones sobre Comunicación e Inteligencia en niños sordos". Tesis de Doctorado no publicada. Buenos Aires: Universidad del Museo Social Argentino". - Skliar, C. (1996): "Evaluación de las políticas de bilingüismo para sordos". Conferencia presentada al III Congreso Latinoamericano de Educación Bilingüe para sordos. Mérida, Venezuela. Para contactar con Carlos Skliar: Programa de Posgraduación en Educación. NUPPES Núcleo de Investigaciones en Políticas Educativas para Sordos -. Universidad Federal de Rio Grande do Sul.Porto Alêgre (Brasil). E-mail: skliar@edu.ufrgs.br , skliar@vortex.ufrgs.br
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