| Dale una oportunidad a tu hijo... | Back | ||
| Home | |||
| Hola: Me llamo Rafael
María Fuentes, nací en Úbeda el 2 de Febrero de 1996 y antes era sordo. Si he hecho estas páginas es para deciros que la sordera puede tener solución a ciertas edades. Como veis, yo tengo 3 años y medio y ya hace un año y medio que fui implantado. El día 15 de Enero de 1997, después de realizarme unos P.E. me detectaron una hipoacusia bilateral profunda. Durante un año me estuvieron probando y adaptando todo tipo de audífonos para poder aprovechar los posibles restos auditivos. Lo que parecía que estaba en una pérdida de unos 80 dB. luego se confirmó que se encontraba muy por encima de los 110 dB. debido a lo cual el aprovechamiento era inapreciable. Ante esta situación, el equipo médico que me trata, encabezado por D. Manuel Sainz Quevedo, del Hospital Clínico San Cecilio de Granada, recomendo a mis padres la realización de un implante coclear. Esta situación no fue en ningún momento agradable para mis padres (como os podeis imaginar) debido a que una operación quirúrgica y traumática no es agradable cuando me ven en perfectas condiciones. Incluso tuvieron momentos de desesperación, como le dijo mamá a papá la noche antes de operarme: "Pero para que lo vamos a operar, si ya nos hemos acostumbrado a que sea sordo y nos comunicamos con él perfectamente". Pero lo cierto es que ahora están muy contentos y no piensan lo mismo, porque, en aquel momento, decidieron lo mejor para mi futuro y optaron por dar el paso adelante. El día 13 de Febrero de 1998 fui implantado en el Hospital Clínico por el Dr. Sainz y su equipo con un implante Med-El. No os creais que todo fue muy sencillo. Estuve internado cinco días en el Hospital pero, gracias a Dios, la recuperación de un niño de mi edad es increíble, dándome incluso el Alta antes de lo previsto. Después estuve todo un mes para que se me cicatrizaran todas las heridas de la operación y, por fin, el día 8 de Marzo me pusieron la parte externa del aparato. Ese fue el mes más difícil pues tenía que ir todos los días a las sesiones de programación del implante y, claro, la ilusión te quiere hacer creer que desde el primer momento voy a escuchar como otro niño normal, pero eso no fue tan sencillo. Como dice mi padre: "Ese es mes de la desesperación" porque te crees que ya lo oyes todo y, evidentemente, eso no pude ser tan fácil. Me peleaba todos los días con mi logopeda, Rosa, y con mamá porque, la verdad, son unas largas sesiones para un niño como yo. Parecía que no avanzaba nada. Todo el día me hacían escuchar sonidos para ver si volvía la cabeza y decía alguna palabra hasta que el día 19 de marzo, por cierto, el día del Padre, dije por fin: !Agua!. Esa fue mi primera palabra. Nunca lo olvidaré. A partir de ese momento, la desesperanción de mis padres se tranformó en Esperanza y Alegría, Días más tarde, papá, lleno de ilusión me llevó el Viernes de Dolores a escuchar los tambores de mi cofradía, La Columna, de Úbeda. !!Y vaya si escuchaba yo los tambores y las trompetas!! Porque, para que lo sepais, en Úbeda hay una Semana Santa muy famosa y además muy bonita. A partir de ese momento todo cambió para mí Bueno, ya ha pasado un tiempo desde entonces. No creais que todo ha sido muy sencillo. He roto siete cables y dos aparatos. He tenido que ir varias veces (muchas, dice papá) a Granada a volver a cargar la programación de mi implante, porque, desde luego, yo hago una vida totalmente normal y, como os podeis imaginar juego, salto, corro, me peleo con los amigos de mi edad y hasta me atrevo con los que son mayores que yo. En fin que tengo ahora tres años y medio y me lo paso bomba porque el hecho de tener el implante no ha limitado en absoluto mi vida. Aunque mucha gente piensa lo contrario, (como puedes ver en esta página) para mi, nada de lo que indica en ella se ha cumplido. Todo lo contrario, como ya te he dicho desarrollo una vida completamente normal. Dos dias a la semanan vivo en Granada porque voy al Colegio de Sordos Sagrada Familia, donde me están realizando una rehabilitación excepcional (Casti, Lola, Gloria, Piedad, ......, todas) y los otros tres dias de la semana asisto aquí en Ubeda al colegio de la SAFA para niños normoyentes, totalmente integrado. No obstante para reforzar mi mejora en el habla asisto a dos sesiones de Logopeda. Como podeis comprobar y ya he dicho anteriormente no ha sido todo tan facil. Han sido muchos viajes, muchas horas de rehabilitación con las Logopedas, muchas horas de trabajo con mi familia y sobre todo muchas horas con mi madre, en casa, que ha sido mi mejor Logopeda. Ahora realizo una vida totalmente normal y puedo mantener una conversación fluida (dentro de mi edad, claro). además de oir los programas de la tele que más me gustan. Si tienes un hijo como yo, no te desesperes. Ya ves que yo, gracias al cuidado y al interés de mis padres y a los médicos que me han tratado estoy haciendo una vida normal. |
|||