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EL
TEMOR ANTE |
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| Por Ernesto Davis | |||
Traducido por Mauro Montinelli del ingles al italiano Traducido por Ernesto C. Davis del italiano al español Nota: la traducción puede contener imperfecciones LAS
POSIBLES REACCIONES DE LOS PADRES Y LAS RELACIONES CON LOS ESPECIALISTAS El
primer impacto con el déficit de la sordera: las posibles reacciones de
los padres y las relaciones con los especialistas.-El libro tomado como
referencia para tratar del argumento, “El Primer impacto con el déficit
y las posibles diversas reacciones de los padres”, es “El Counseling
para padres de niños Hipoacúsicos” de David Luterman.- El
autor es considerado uno de los mayores expertos de counseling no
directivo para los padres de niños Sordos.- Innumerables son sus artículos
sobre el argumento.- Counseling,
es un termino ingles que no tiene una relación al español, que en su
significado global, indica todas las metódicas informativas y de soportes
emotivos utilizados por los médicos y paramédicos en los coloquios con
el adulto Sordo o con los padres del niño Sordo.- La
actividad del counseling, por tanto
no consiste solo en el proveer de las simples respuestas a las preguntas
de los pacientes (counseling informático), pero, para ser valida debe
tener presente el particular estado emotivo del interlocutor (counseling
afectivo).- La
literatura son descriptas dos tipos de counseling: el directivo y el no
directivo.- En el primero, el counselor (quien hace el counseling), impone
de las soluciones, mientras el counseling no directivo, el counselor
resuelve una función de soporte técnico-afectivo, por eso será el mismo
paciente que buscara las respuestas a las primeras preguntas y que deberá
resolver autónomamente las propias dudas y las propias ansias.- Cuando
los padres advierten que su hijo es Sordo, dudas siempre serán mayores,
los investigan y el comportamiento, es
caracterizado de la ansiedad.- Después la confirmación de la diagnosis,
las reacciones de los padres parecen seguir un esquema que prevé en seis
fases: 1.-
la reacción de desesperación; El
especialista debe estar al conocimiento de las expectativas de los padres
en relación a la rehabilitación del hijo y puede facilitar el normal
proceso de reacción a la crisis adoptando al rol de auditor que no
formula juicios, en vez de aquello de aquel que dispensa informaciones.- El
autor escribe: Es mi deseo de encargar de escribir el guión para una película
con los padres de un niño Sordo, como protagonistas, se podría resolver
mas o menos así………. Observemos
las trece escenas “comportamentales” escritas por el autor: ESCENA
1: Dos jóvenes
esposos en espera de un niño.- Ella, en evidente estado interesante,
habla de las experiencias y de los sueños sobre el niño,
que esta por nacer.- El padre habla de “él”, como del Futuro
Presidente de los Estados Unidos; la madre habla de “ella” como de la
futura Presidenta.- No
se si seria interesante para Hollywood a producir una película sobre
estas escenas.- Todavía,
teniendo por cuenta de todas las posibles diferencias individuales, esto
refleja bastante fielmente las experiencias de los padres cuando rinden
cuentas y llegan a los diagnósticos finales de sordera del niño.- Las
primeras experiencias de los padres de un niño Sordo, son fácilmente
previsibles y casi universal.- La sordera, viene raramente tomada en
consideración de los padres o del pediatra, a causa de la baja incidencia
estadística de las sorderas graves y de la escasa sintomatología de esta
disminución cuando el niño es pequeño.- De
consecuencia, pocas personas poseen suficientes informaciones o
experiencias para considerar la sordera, también solo como una posible
evidencia.- Al inicio, los padres son beatamente sin saber de cualquier
posible defecto en el niño.- En seguido uno de los padres, de solo
la madre a causa de los mas frecuentes contactos con el hijo,
comienza a sospechar vagamente que cualquier cosa no funcione.- Ahora una
vez, no es la sordera, la primera sospecha, pero un retardado mental.-
Antes o después, la madre convida los propios miedos al marido, que
frecuente, encuentra difícil aceptar la eventualidad que el niño tenga
cualquier defecto.- A
cierto punto, queda imposible ignorar la realidad y los padres
comienzan a meter a la prueba de escondidas al niño.- En el periodo
sucesivo, que dura varios meses, ellos viven en un estado de animo de
grandes incertidumbres y miedos.- Parte de la dificultad en el valorar la
audición de un niño muy pequeño, sobretodo cuando quien lo observa, no
es una persona objetiva, es debida al hecho que el niño pueda reaccionar
regularmente al rumor, si esto supera su umbral auditivo (la sordera es
raramente total y casi todos los Sordos tienen sus residuos auditivos), o
bien puede reaccionar a las vibraciones, a estímulos visuales o al cambio
de presión del aire, provocado de los movimientos de quien produce los
rumores: si hay así una falsa reacción.- La
escena 6, donde el padre obtiene una reacción, y en la escena 9 en la
cual también el pediatra parece obtenerla, son muchos los típicos de la
situación, que se verifica cuando el niño es tras los 6 y los 12 meses
de edad.- Durante este periodo, los padres están sobre una “columna”
emotiva y alternando periodos de desesperaciones, cuando no obtienen
alguna reacción, a periodos de exaltaciones cuando logran de obtener una
falsa reacción.- La
escena en el estudio del pediatra, podría parecer mas bien superficial.-
Es en vez bastante típico en los cuentos de los padres.- En una indagación
de mi conducta, he preguntado a mas de treinta familias, cuales fueron sus
primeras experiencias con el medico.- Casi todos han referido de haber
consultado antes de todos al pediatra; mas del 55% han afirmado que, en
base a la experiencia, los consejos recibidos del pediatra eran
equivocados.- En muchos casos, el medico niega como el padre, en la escena
5: negó la existencia del problema.- En otros casos, los padres dicen que
el medico había expresado un juicio del tipo: “Si, el niño es Sordo,
pero no hay nada de hacer antes que tenga 3 o
4 años”.- Similares
estudios retrospectivos, no siempre son confiados, porque los recuerdos,
de cuanto sucede en el ambulatorio del pediatra, antes de llegar en
superficie, pasan a través el filtro de la angustia y de la cólera.- Así
no obstante, en mi indignación he apurado que la mayor parte de los
padres habían consultado al pediatra cuando el niño tenia casi 12 meses,
y que los diagnósticos de la sordera, eran hechas a la edad de 18
meses.- Este descarto de seis meses tras la consultación con el primer
especialista y la diagnosis debe por consiguiente ser en parte debida a la
ausencia de comunicaciones
entre padres y medico.- Al
fin, los padres llegan a un centro audiológico, donde el diagnostico de
sordera viene definitivamente confirmada.- Para muchos padres, la
declaración inicial: “Vuestro hijo es Sordo” provoca una sensación
de alivio.- La madre sola , dice entre si:
“Ahora finalmente, alguien me cree”, o bien “Gracias a Dios, no es
un retardado”.- En
la mayor parte de los casos es de casi un año, que los padres son
apurados de escuchar estos diagnósticos.- El impacto devastante, de un
punto de vista emotivo, viene inferido del medico en el momento, en cual
informa a los padres, que ninguna cura medica o quirúrgica podría
corregir el déficit auditivo del niño.- Hasta a aquel momento, en tanto,
la única esperanza de los padres es tomada la convicción que “ellos”
(los científicos), habrían sistematizado todo.- Después todo
“ellos” logran a mandar hombres a la luna. “ellos” transplantan
corazones, pero así ciertamente “ellos” podrían tener también la
cura para la sordera.- Es
solo cuando se rinden cuentas, que el niño es Sordo, y que tal permanecerá,
que los padres comiencen a mostrar señas de desesperaciones y a dolerse
por una enorme perdida: el sueño era que su niño seria igual a todos los
otros y habría también podido hacer Presidente de los Estados Unidos
(ver escena 1).- EL
ESTADO DE SHOCK El
estado de shock es caracterizado del extrañar al propio yo de la situación
de crisis, de solo es una condición breve, que dura pocas horas, o al máximo,
uno o dos días, y que funciona de un mecanismo defensivo para permitir a
los padres de superar el estado inicial de desesperación.- La
persona en estado de shock es en condición de tensión atenuada y tal vez
dice de probar un aturdimiento introspectivo.- Por ejemplo, una madre
cuenta: “Recuerdo que estaba en el ambulatorio del doctor; me parecía
de estar sobre el palco-escena.-“Recuerdo de haber hecho de las
preguntas, pero no recuerdo las respuestas”.- Aquello que habría
verdaderamente querido hacer, era ir a esconderme en cualquier parte”.-
Los padres raramente recuerdan mucho de aquella primera visita.- A veces
remendan los hecho de poca importancia, como: “Recuerdo que el audiologo
tenia sobre si un mazón rojo, pero no logro a recordar su nombre”.- Si
bien los padres están presentes físicamente, no prestan alguna atención
racional o emotiva.- En
el estado de la admisión, los padres comienzan a rendirse cuentas de la
terrible gravedad de la situación y a recepcionarla emotivamente: “Todo
esto esta entendiendo propio a mi; tengo un niño Sordo, que no sentirá
jamás, que será siempre Sordo”.- A
este punto, tiene inicio, de parte de los padres, una reacción de
desesperación violenta, que comporta el emerger de
sentimientos muy intensos.- Una
de las sensaciones dominantes es aquella de sentirse totalmente los
sobrehechos.- Yo creo que
todos los padres, antes o después, se sientan inadecuados el deber de
entrenar al niño Sordo.- Cuando
pues se encuentran de frente a un hijo, que tiene la exigencia particular
de satisfacer, ellos se sienten ahora mas los sobrehechos e inadecuados de
resolver el deber.- Esta
sensación de inadecuación viene constantemente alimentada y estimulada
de los especialistas, que dispensan mensajes inspirados de teorías de
este tipo: “El suceso del recupero del niño depende de vos”.-
(Frecuente, los médicos hacen regularmente discursos de géneros).- Otra
reacción frecuente de los padres es la total confusión: es fácil en
hecho, que los especialistas, olviden cuanto hermética la terminología
profesional.- Por ejemplo, términos como “decibeles”,
“audiograma”, u “otólogo” son desconocidos a los profanos y causa
extravíos si usa descuidamente el especialista.- Los padres, no tienen
ningún maletín de nociones sobre la sordera, porque no pueden valuar la
calidad de la información que recibe del especialista, parientes, amigos;
el resultado es la confusión total, que frecuente desborda en una reacción
casi de pánico.- En
el estado inicial, la dificultad de los padres raramente consiste en la
ausencia de informaciones, pero, al contrario, en un exceso de
informaciones acumuladas muy rápidamente.- Durante este periodo, ellos
prueban otro intenso sentimiento: la rabia.- La rabia surge, cuando las
propias expectativas vengan destruidas.- No me es entendido a conocer o
encontrar una madre de niño Sordo, que no haya probado en una cierta cual
medida, una rabia profunda.- Una
parte fundamental de esta rabia es directa contra el niño: “Porque,
propio vos debes ser sordo; porque has desilusionado mis esperanzas de
tener un niño normal, como todos los otros?”.- Este
particular tipo de cólera es raramente perceptiva a nivel consciente;
viene mas frecuente transferida sobre el especialista, sobre el medico que
ha diagnosticado muy tarde la sordera y sobre quien no ha sido capaz de
curarla.- En
fin, la rabia viene interiorizada de los padres: este estado se manifiesta
con un estado depresivo.- A
este punto, de solo, los padres se sienten “clavados” de la situación
y disponen solo de las energías suficientes para sobrevivir.- “Todo
aquello que lograba a hacer era de encerrarme en mi pieza; todas las veces
que miraba a mi hijo, explotaba en lagrimas”.- Parece que la ausencia de
energía, sea el resultado de la lucha sostenida para descomprimir la cólera,
que esa misma una forma de energía; por consiguiente es necesaria una
gran determinación para lograr a rechazar y mantenerla a nivel
inconsciente.- Otra
fuente de rabia es el sentimiento de impotencia y de frustración.-
Improvisamente como consecuencia del nacimiento de un niño Sordo, los
padres han perdido el control de las propias existencias.- De ahora en
pues otras personas, ortofonistas, audiólogos y audioprotesistas,
modificaran radicalmente con sus decisiones la vida de los padres, sin que
estos puedan ni menos controlar a pleno tales cambiamientos.- Los
programas y los sueños, que los padres tenían en la mente deberían quizás
ser abandonados y para de más prueban también la sensación terrible y
fuente de desesperación, de no poder hacer nada para ayudar al niño.- La
sensación de impotencia de parte de los padres es muy importante y lleva
a un sentimiento casi de furor, que raramente se manifiesta abiertamente.- Llegando
a este punto, no es raro, que los padres sientan la necesidad de
“contratar”.- Algunos declaran patéticamente: “Si solo pudiese
darle mis oídos, lo haría con alegría”.- El
sentido de culpa es otro de los sentimientos predominados, especialmente
en la madre, que ha tenido la responsabilidad de llevar en el embarazo el
niño durante la gravidez.- Los `padres tienen una necesidad casi obsesiva
de descubrir la “causa” y de estabilizar quien tiene la culpa de la
minoridad del hijo.- Este es el estado que frecuente comienza el juego de
las acusaciones: “Si no fuese estado así considerado en juventud, esto
no seria sucedido”.- “Si fuese estada mas atenta durante la gravidez,
esto no seria comprendido”.- A
veces los padres se bloquean muy fácilmente a este estado de la “búsqueda
de la causa” y dedican mucho tiempo y energía para encontrar la
respuesta a una pregunta, a la cual raramente se puede responder en modo
definitivo.- Para de mas, también cuando la si encuentra, de extraño la
respuesta resuelve los problemas emotivos de los padres.- El
sentido de culpa lleva a un ulterior resentimiento en los confrontamientos
del niño; pues a un mas fuerte sentido de culpa por este resentimiento:
“No deberías probar estos sentimientos”.- Comencemos
ahora a preguntarles si no sea cual cosa de equivocada en ellos, para
llegar al punto de probar un tal resentimiento en los confrontamientos del
hijo.- Otra
frecuente manifestación del sentido de culpa probado de los padres, es la
hiperprotección del niño: “ahora que te es comprendida esta desgracia,
no permitiró que te suceda nada otro”.- Bajo mi observación, descubro
que la madre frecuente dedica toda la vida a hacer del propio hijo, el
mejor niño Sordo del mundo.- Esta dedicación puede excluir por tanto
otro, comprensión el padre, y puede resultar dañosa por los informes con
todos los otros miembros de la familia.- Los
padres sufren también por la perdida del este sentido de
invulnerabilidad.- Quizás esta sensación puede ser descripta mejor, como
la perdida de la certeza, que el mundo sea un puesto seguro y que nada de
mal se puede entender.- Nuestro sentido de invulnerabilidad, quizás
ingenio, te permite de moverse libremente y de correr de los riesgos (como
por ej.: aquello de tener un hijo) sin pensar demasiado a las
consecuencias.- Para
los padres de un niño sordo, es como si la vida se fuese enderezada como
una serpiente y le hubiese golpeado en plena cara; no podrán mas
acostarse a la vida con la misma confianza que había antes de formarse
padres de un niño Sordo.- EL
RECHAZO Después
del estado de desesperación activa, los padres pasan a través una fase
de clausura defensiva o de rechazo.- Esta reacción es en realidad, un
mecanismo de protección para reducir la extrema tensión reunida, durante
el estado de admisión.- El
rechazo puede expresarse en varios modos.- Uno de estos, es la ilusión
voluntaria de parte de los padres: “Me entendía de despertarme en plena
alegría, porque, quizás era segura que ha sido una pesadilla.- Corría a
la pieza de mi hijo y trataba de levantarlo llamando por nombre, pero,
obviamente, no se lograba y así todo se comenzaba del principio”.- Este
modo de ilusionarse, se manifiesta también en la búsqueda de una cura
milagrosa, por ejemplo de reciente, los padres han repuesto grandes
esperanzas en la acupuntura.- Muy frecuente, retoman una desesperada búsqueda
de un diagnostico mas optimista y continúan a pedir una opinión después
de la otra.- Existe
una diferencia mínima entre la madre eternamente “a caza” de un
diagnostico optimista y ella que, por tanto aceptando responsablemente la
realidad, busca una ulterior confirmación del diagnostico precedente.- La
madre, a caza de esperanzas no escucha ni pero así, que le dicen: tenté
a recepcionar y a recordar solo las consideraciones más optimistas.- La
madre realista no rechaza la situación, es en grado de recepcionar todas
las implicaciones.- El
rechazo se transforma frecuente en rabia, en las confrontaciones del médico,
que visita al niño: “Como puedo decir, que mi hijo es Sordo?”.-
Ellos solo dieron una ojeada al oído por pocos segundos.- Quizás si es
equivocado”.- Esta critica es muy frecuente, tanto de hacer pensar, que
seria aconsejable, que los médicos dedicasen un poco de tiempo al niño y
a sus padres.- Por, no eliminando la sordera, ni su
rechazo, una actitud mas sensible de parte del medico, podría rendir mas
fácil para los padres aceptar la sordera del hijo.- El
rechazo, puede también asumir una forma más sutil, como en el caso de
los padres, que improvisamente se dedican alma y cuerpo a la junta de
fondos y a la organización de cursos escolásticos.- En apariencia,
parece que tales padres sean muy equilibrados, como si fuesen
verdaderamente resucitados a aceptar la sordera del hijo.- En realidad, en
vez, la participación a todas aquellas reuniones por la repartición de
fondos y a aquellas comisiones organizativas, no es otro que un mecanismo
adoptado para evitar de ocuparse directamente del niño, el cual permanece
tristemente descuidado
en casa.- Así
que distingue una madre activista, pero que rechaza la condición en cual
se encuentra, de una madre activista pero sabida, es la situación del
respectivo niño: el niño de la madre “positivamente” activa es bien
cuidado y seguida, mientras el niño de la madre que “rechaza” es
descuidada.- A veces los padres que “rechazan” reúnen a una división
de los deberes: por ejemplo, el padre convierte socialmente activo,
evitando en tal modo un implicado emotivo con el hijo, mientras la madre
resta en casa para hacer frente a la situación sola.- Para el
especialista, esta situación familiar es muy delicada de enfrentar, dado
que es muy difícil acusar al padre, el cual por no ser implicado del
problema en su casa, después todo,
se emplea mucho para ayudar a los niños sordos en general.- El
rechazo debe ser tratado sea de los padres, sea del especialista como un
estado normal de la fase de la desesperación.- Es también, verdad que
los padres pueden bloquearse en el estado del rechazo, tanto de no lograr
a elaborar un eficaz programa rehabilitativo.- Los padres abandonaran este
mecanismo de defensa, si se logra a convencerles con dulzura, que se puede
afrontar constructivamente el problema de la sordera y que al fin, el hijo
podrá ser un niño feliz y bien integrado.- El
estado sucesivo es la toma de conciencia o aceptación.- En esta fase, el
padre, en fin, afirma: “Mi niño es Sordo y será siempre Sordo, y si
bien yo no pueda cambiar su minoración auditiva, puedo hacer mucho para
ayudarlo a ser un humano responsable”.- Este
es un periodo de extrema tensión, porque los padres deben confrontarse de
nuevo con la realidad.- Es el periodo, en cual frecuente el niño tiene
una prótesis acústica a caja, muy visible y los padres comienzan a salir
mas frecuente con él.- Creo que el metro mejora para valuar el grado de
aceptación del niño Sordo, de parte de los padres, sea el informe con la
prótesis acústica.- Los niños de padres, que son ahora en el estado de
rechazo, generalmente lleva la prótesis escondida bajo la indumentaria,
tienen continuos problemas de reparaciones y frecuente van a la escuela
sin la prótesis.- Para la madre, la prótesis acústica del niño, es un
símbolo muy elocuente de su sordera, y solo cuando habrá aceptado la
sordera, el informe con la prótesis acústica podrá ser resuelta.- El
medico que tenta de combatir, los síntomas de rechazo de los padres,
insistiendo para que el niño vaya a la escuela con prótesis
perfectamente funcionables es destinado a fallar.- Su atención, debería
ser concentrada sobre el rechazo de la madre; cuando ella habrá reunido
el estado de aceptación, los problemas resguardados la prótesis se
resolverán como un milagro.- Se
nota entre los padres de niños Sordos, la necesidad de confesar públicamente
la su condición, impulso muy símil a aquello de los alcohólicos, que en
el curso de las reuniones de los
Alcohólicos Anónimos, declaran sus nombres, ante todo de confesar que
son de los alcohólicos.- En el informe de consulta con el especialista,
antes, pues quizás, en las
reuniones de grupos con otros padres, y en fin en situación de la vida de
todos los días, los padres comienzan de poco a poco a hablar liberalmente
y abiertamente de la sordera de su hijo, salen en un cierto sentido de la
“clausura” y toman conciencia de la condición de padres de un niño
Sordo.- El
estado final del proceso de desesperación, es la acción constructiva o
adaptamiento.- En esta fase carga de ansias, pero también de energía,
los padres reestructuran el sistema de vida y reexaminan la escala de
valores.- Gran parte de este estado es altamente positivo.- Una madre lo
ha descrito así: Ahora siento de tener un objetivo, siento que mis
valores son mejorados de cuando habíamos tenido este niño.- Seria una
desempleada provincial y perenne aburrida, que pasa el tiempo jugando a
bridge o charlando con las amigas.- Ahora, sé que cosa es importante y mi
vida tiene un objetivo.- No era jamás rendida cuenta, cuanta alegría, me
podría dar este niño; cada vez que dice una palabra, me siento orgullosa
y feliz; cada progreso reúno, es una conquista que llena toda de alegría”.- Otra
madre ha declarado: “Ser la madre de un niño no normal es una
experiencia plena de dolores, disgustos y sacrificios, pero es también
una experiencia rica de alegría, sensibilidad y amor”.- He
escuchado y seguidas afirmaciones como éstas, así frecuente, que no
pruebo mas alguna pena por los padres de niños Sordos, aprender a no
probar mas cualquier pena es el nacimiento de la autopreparación del
counselor para afrontar a las varias desesperaciones de los padres.- He
llegado a la conclusión, que el niño ofrece a los padres una oportunidad
muy rara de madurar, no obstante así costos muchos dolores y fatigas.- Para
muchos padres, adiestrar un hijo Sordo, ha llevado a un cambio fundamental
de los valores y de un enriquecimiento de la vida.- Los
estados de shock y de admisión, son relativamente de breve duración y
raramente se prolongan mas de cualquier semana.- El estado de rechazo,
puede estar presente en todos (en los estados sucesivos, vienen llamados
“esperanzas”), pero no interfiere necesariamente con la acción
constructiva.- Los estados de presa de conciencia y acción constructiva
duran la entera vida y cambian constantemente a través estas fases cada
vez que son construidas de abandonar determinadas habitudes; por ejemplo,
cuando deben cambiar la escuela, o bien el método educativo porque dan
escasos resultados, o cuando se verifica un empeoramiento en la audición
del niño.- Todas estas experiencias pueden hacer descartar una reacción
de crisis; todavía raramente esta reacción es así profunda o así grave
aquella probada en el momento de la primera diagnosis.- LAS
EXPECTATIVAS DE LOS PADRES Cuando
el niño es muy pequeño, los padres recurren al especialista, cargados de
esperanzas, muchas de las cuales verán desilusionados, no tanto por culpa
del especialista.- El
especialista, debe conocer estas expectativas y prepararse a afrontar la cólera
de los padres, ya que muy frecuente, la ira causada de la desilusión será
transferida sobre de él.- La
expectativa mas importante, que la mayor parte de los padres, viene
desilusionada es aquella de tener un niño “normal” y, por cuanto, sea
obvio, esta viene frecuente transcurrido sea de los padres, igual sea del
especialista.- La mayor parte de la gente afronta el nacimiento de un
hijo, dando por descontado que el niño será normal, naturalmente hermoso
y con buenas probabilidades de hacer el Presidente de los Estados Unidos.-
No obstante pueda ejercer una cierta ansias durante la gravidez, raramente
si la admite o si no habla.- Cuando los padres vengan a conocer de la
sordera, sienten profanados la invulnerabilidad y reaccionan de antes con
el estupor, luego con la rabia directa hacia el niño.- La
segunda expectativa desilusionada, considera el especialista pues si toma
cura de ellos curando el oído dañado del hijo, o bien si no asume la
completa responsabilidad de su educación.- Muchas esperanzas resguardan
también la prótesis acústica.- Los padres tienden a paragonar a los
anteojos: “Las personas que tienen problemas de vista, llevan los
anteojos para ver normalmente; ahora, porque jamás un niño con un
problema de audición, no puede oír normalmente llevando una prótesis acústica?”.- Esta
esperanza perdura, no obstante todos los advenimientos del audiologo y
lleva al síndrome de desilusión-rabia.- Este es una ulterior explicación
del porque los padres mandan con tanta dificultad al niño a la
escuela muñido de prótesis acústicas bien funcionables.- Frecuente los
padres confesaron de haber odiado intensamente a las prótesis acústicas,
al inicio, porque no consentían
al niño de oír bien y por de mas rendían, manifiesta su sordera.- La
expectativa desilusionada mas profunda, es quizás mas fatal, considera así
que los padres si atienden de si mismos y del niño.- Esta expectativa
prevé que derrotaran la sordera con absoluta desenvoltura y elegancia,
sin mas desesperarse ( o al menos no por mucho tiempo) o arrabiarse.- Ellos
quieren que toda la familia funcione como una escuadra, en cual reina el
amor y la cooperación, donde cada uno se emplea de adiestrar un “súper”
niño Sordo.- Naturalmente, son convencidos que el niño hablara bien y
formara una persona extraordinaria como, por ejemplo, el primer astronauta
Sordo.- Hasta ahora he visto muchas personas maravillosas luchar con los
problemas de la condición humana, el que significa propio desesperarse,
arrabiarse, cometer errores, tentar en la tentación de lograr a hacer
todo en el mejor de los modos para el hijo Sordo.- Es
esencial, de un punto de vista psicoclinico, analizar junto a los padres
todas estas esperanzas, porque son destinados a quedar desilusionados,
dado que el niño ha nacido Sordo.- El niño no podrá sentir
“normalmente” y el maestro no podrá asumir todas las
responsabilidades de educarlo (también si algunos tratan de hacerlo); las
prótesis acústicas no podrán curar la sordera, ni probablemente el niño
podrá superar del todo su handicap.- Las
expectativas desilusionadas llevan de un estado de rabia, seguida del
rechazo y en fin de la desesperación.- Cuando la madre, la cual si espera
que su niño Sordo hablara como todos los oyentes, se rinde cuenta que en
vez no hablara muy bien, es de nuevo presa de la rabia.- Esta ira renovada
golpea al ortofonista o a la escuela, tal vez se retorce también contra
la misma madre y en fin se desahoga sobre el niño.- Frecuente,
la madre rechaza al inicio el programa de reeducación y reprende una
expedición de “caza” a la búsqueda del maestro o de la mejor cura.- Al
fin, el niño mismo siente el rechazo y se rinde cuenta en cual modo de
ser la causa de la desesperación de la madre.- La
expectativa limita la objetividad.- La madre si espera que su niño hable
y tiende por así a considerarlo solo en términos de cuanto bien o mal
hable, sin notar, ni admitir los otros aspectos de su desarrollo.- Cuando
se discuten las expectativas de los padres sobre posibilidades de progreso
del hijo, es importante que el medico no indique a los frecuentes
inevitables limites rehabilitativos; pienso que esto seria otro tanto dañino
de las eventuales grandes, pero no realisticas esperanzas de los padres.- El
objetivo del medico que vale también para el psicólogo, debe mas tanto
ser aquello de ayudar a los padres de meter de parte las propias
expectativas y de aprender de afrontar día por día, los problemas y
aquellos del hijo.- Dato que es muy difícil reunir esta meta, los
especialistas deberán antes de todo analizar las propias expectativas de
felicidad en la vida y pues el modo de operar antes de ocuparse de padres
y niños.- Solo cuando, el especialista habrá aprendido de aceptar antes
si mismo y en seguido los padres, formaran un solo modelo de
comportamiento ayudándolo y aprender la filosofía de “una cosa por
vez, día después día”.- Es fundamental que los padres acepten esta
filosofía: “solo así todo ira hacia el gusto sea con la familia que
con el niño” COUNSELING
PARENTS OF HEARING-IMPAIRED CHILDREN DI DAVID LUTERMAN |
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