Informe de la FENASCOL sobre el Implante Coclear Back
Para la Federación Nacional de Sordos de Colombia
-FENASCOL-, ni la visión,
ni la clasificación de las pérdidas auditivas se debe realizar sólo desde el
punto de vista médico o audiológico, sino que también debe abordarse desde el
punto de vista social, lingüístico, psicológico y antropológico.
Desde
la perspectiva de la Federación, la sordera no solo representa una limitación,
sino también la causa por la cual se ha dado el surgimiento de una comunidad
lingüística, cuya forma de comunicación se ha denominado Lengua
de Señas la cual se ha expandido a lo largo del mundo tomando formas específicas
para cada comunidad. Con lo anterior se entiende que al interior de la comunidad
sorda se excluye el concepto de patología.
Dentro
de esta misma óptica, FENASCOL considera que tanto los sordos profundos como
los hipoacúsicos deben tener acceso a la Lengua
de Señas desde su nacimiento. Esta es sin duda la base fundamental, no sólo
para su comunicación y su desarrollo, sino para su identificación. Por lo
tanto, debe respetarse la libertad de uso de todos los sistemas alternativos de
comunicación favoreciendo el desarrollo progresivo de la personalidad y la
identificación del niño sordo consigo
mismo y con sus iguales.
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FENASCOL,
por consiguiente, reafirma su rechazo al implante en los niños sordos, pues
considera que éste aún está en su fase experimental y va en contra del
proceso de identificación y aceptación de la sordera. Esto en sí mismo es
grave, por cuanto la persona sorda
implantada - si bien obtiene mejores resultados auditivos - sigue perteneciendo
a la comunidad sorda y por consiguiente requiere del manejo de su Lengua
de Señas y también de los servicios de interpretación.
Por
lo tanto, consideramos que al igual que el niño sordo puede optar por
cualquiera de los sistemas que el medio le ofrece para mejorar sus canales de
comunicación, el implante coclear debe ser tomado más como una alternativa que
como una imposición de la familia, para darle solución a un “problema” que
tiene serias repercusiones en el ambiente familiar.
La
comunidad sorda, representada en FENASCOL, se muestra escéptica ante la forma
indiscriminada y la falta de transparencia en la información que se brinda
sobre el implante coclear, y la difusión selectiva que se ha hecho sobre los
resultados y éxitos alcanzados.
Gracias
a los testimonios de varias personas sordas a quienes se les ha practicado el
implante, hemos detectado que por falta de una información más precisa se han
generado falsas expectativas en muchos padres de familia y en los mismos
miembros de la comunidad sorda, con la consiguiente frustración y desencanto.
En
primer lugar se hace creer que el implante “hace oír a los sordos”.
Entendemos que el implante mejora los resultados auditivos pero no ayuda a una
recuperación total de la audición y del habla.
En segundo lugar se afirma que el implante es una alternativa más económica a largo plazo que costear un interprete. Al respecto deseamos aclarar que:
1.
El implante implica costos posteriores en varios años de terapia, costos
de dotación y compra permanente y/o mantenimiento de la pila.
2.
Las personas implantadas, ensordecidas recientemente o
implantadas de nacimiento, van a funcionar luego del implante como
personas hipoacúsicas. En nuestras asociaciones contamos con numerosas personas
hipoacúsicas que a pesar de manejar la lengua oral y de contar con amplificación
auditiva adecuada, en situaciones de conversación grupal (sociales, laborales,
etc.) y en situaciones de eventos públicos
(conferencias, clases, talleres, etc.) tienen grandes dificultades para captar
la totalidad de la información y encuentran indispensable contar con los
servicios de un intérprete de lengua de señas.
3.
FENASCOL siempre ha sostenido la importancia de que las personas sordas,
una vez adquieran naturalmente su lengua de señas (la cual les permite un
desarrollo lingüístico y cognitivo normal), accedan al español en su forma
escrita. De este modo, se descarta la idea de que el sordo usuario de la lengua
de señas necesite estar permanentemente acompañado de un intérprete
como pretende
hacerse
creer en
la perspectiva que compara los
costos del servicio de interpretación con los del implante coclear.
FENASCOL
se fundamenta en las políticas formuladas por la Federación Mundial de Sordos
(F.M.S.), la cual cuenta con 128 países afiliados en todo el mundo. Esta posición
está apoyada también en los estudios realizados en varios países tales como
Suecia, Finlandia, Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, entre otros. Esto ha
llevado a la F.M.S. a advertir a las diferentes naciones la necesidad de tener más
prudencia con el implante coclear.
En
Colombia ya se han realizado numerosos implantes en niños, jóvenes y adultos
sordos. Sin embargo, solo se divulgan en los medios de comunicación los
reportes de avances positivos que brindan los profesionales, en tanto los
fracasos y complicaciones, que suelen presentarse a consecuencia de dichas
operaciones, son casi desconocidos en nuestro medio.
FENASCOL está de acuerdo con el implante en personas adultas que han perdido recientemente su audición por diferentes causas y que sean aptos para ello, siempre y cuando se le ofrezca la información más detallada sobre los alcances y riesgos del implante. La persona sorda adulta estará en capacidad de tomar su propia decisión.