Qué es la sordera?
 
Fragmentos extractados del libro "El proceso de
    entender y ser entendido" Lic. Dora Kweller -
    Edit. Silzú - Guía práctica para padres de chicos y
    adolescentes con limitaciones auditivas - E-mail:
    dorakweller@sinectis.com.ar

   
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¿QUE ES LA SORDERA ?

 En nuestro país, las estadísticas demuestran que uno de cada mil niños tiene problemas auditivos de distinta gravedad. La sordera es una pérdida total o parcial de la audición cuyo origen puede ser congénito o adquirido.

En la actualidad, estudios especiales y no traumáticos detectan el nivel de audición desde el primer día de vida.

Las sorderas de origen genético son unas de las más graves, pues la pérdida auditiva es muy importante. Mientras que las congénitas (por ejemplo: traumatismo en el parto) o las adquiridas (por ejemplo: rubeola, sarampión, meningitis, etc.) son hipoacusias menos graves, pero pueden asociarse a otros problemas, salvo algunas excepciones.

Cuando esta discapacidad se sufre precozmente la afección impide el aprendizaje del lenguaje oral, y el único camino de adquirirlo es a través de una rehabilitación especializada que le permita no sólo la adquisición del mismo, sino el aprendizaje de la labiolectura y el uso correcto del pensamiento verbalizado.

No siempre la sordera es detectada precozmente, pues en algunos centros hospitalarios o privados no se realizan a los bebés los estudios indicados para detectar el problema desde los primeros días de su nacimiento, como por ejemplo el estudio de otoemisiones acústicas el cual no es para nada doloroso, ni costoso, ni traumático para el bebé.

Otras veces la resistencia de los padres a aceptar el defecto del niño, distorsiona el poder de observación. Hay muchos papás que recién consultan cuando el chico tiene cuatro años, y dicen que no habla porque es un genio como Einstein, quien habló recién a los cuatro años.

Hay otros padres que hicieron la consulta con el profesional no indicado. Un otorrinolaringólogo que no sea especialista en niños puede equivocar su diagnóstico especialmente si el chico padece de una hipoacusia leve.

                                                   GRADOS DE SORDERA

 

HIPOACUSIA LEVE

Conductas que podemos observar en los hipoacúsicos leves: Son niños distraídos que finalmente aprenden a hablar solos por audición, por lectura labial espontánea y porque suplen su problema con una conexión muy importante con el medio. Son los llamados chicos "genios" y es recién con el ingreso a la escuela primaria y a partir de la escritura, donde se presentan elementos que denuncian el trastorno auditivo (omisiones, confusiones de letras, disociaciones de sílabas o palabras, estructuración deficitaria de la oración)

Otros índices a tener en cuenta son: que el niño coloque a todo volumen la T.V. o la radio y demuestre disfrutar con el ruido estridente; que no responda correctamente a preguntas, sobre todo cuando son formuladas en una reunión o por teléfono; deformación de algunas letras, voz nasal, etc. El chico con pérdida leve de audición se parece más a un niño oyente que a un sordo.

Los padres dicen que son distraídos porque la voz y la conducta es semejante a la de un niño oyente, es tal el nivel de negación paterna que incluso los pediatras confunden esta sintomatología con problemas emocionales demorando años la derivación a tratamientos adecuados.

HIPOACUSIA SEVERA

También en la sordera grave encontramos la negación paterna "es demasiado inteligente, está siempre pensando, por eso no responde a su nombre ni a los ruidos cotidianos", dicen los padres.

Los chicos que padecen este tipo de sordera son hiperquinéticos, tienen continuos berrinches, se irritan fácilmente y emiten sonidos guturales. Se comunican por gestos y hasta llegan a producir palabras como "papá, mamá, nene, etc", pues hacen lectura labial espontánea; bailan cuando escuchan música y disfrutan del movimiento. Este tipo de conducta se debe a que la pérdida de los tonos no son lineales y pueden conservar algunos sonidos agudos que les sirven de estímulo para bailar. Además no hay que olvidar que la imitación, sobre todo en el niño sordo, es la base de muchas conductas corporales y es el deseo de agradar y de ser reconocido, lo que moviliza tales actitudes.

Es imprescindible que los papás de niños con limitaciones auditivas comprendan lo importante que es no negar y aceptar estas limitaciones. Que puedan aprender a valorar la alegría con que sus hijos llevan a cabo la rehabilitación y a no asustarse en los momentos de irritabilidad.

Estos chicos, como todos, se destacarán en algunas actividades y tendrán dificultades en otras. En tanto sus padres deben saber que sólo ellos pueden convertir una situación difícil, traumática y dolorosa en un logro.