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Un diabólico Video
Game
(
dedicado a la CNN )
Gracias a la tecnología,
del primer mundo,
y
a la televisión satelital,
La
vida se ha convertido
en un inmenso y diabólico
“Video Game”
Y todas las realidades
parecen ficticias a la distancia...
Uno
se desayuna cotidianamente
con el telón de la muerte,
que
nos llega desde confines lejanos,
sin
que eso le altere el apetito.
Se
ha perdido la noción
entre
lo real y lo ficticio,
Se
ha perdido el horizonte,
entre
el cielo y el infierno...
Cada
día hay menos santos,
y
pululan los diablos,
Aunque
uno sabe que ambos lados,
son simplemente la contracara
Entre
el bien y el mal.
Y
en éste inmenso juego multicolor,
los
colores de piel, la étnica o religión,
determinan
la calidad de los buenos y
de los malos.
Mientras
tanto uno se desayuna,
abstraído,
conscientemente o no,
en
este diabólico video game,
Y
las muertes que se ven en la pantalla,
resultan ser muertes reales,
de
las que uno recién toma conciencia
Cuando
la muerte toca a su propia
puerta.
Osvaldo
Luis Palladino -Agosto
2002
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La estupidez de las
guerras
Para
uno que ha viajado un poco,
Y conocido diferentes culturas,
En los diferentes países,
de tendencias políticas disímiles.
Y
ha observado todo
con los ojos ávidos
de cualquier turista,
Uno que es una especie
de ciudadano del mundo,
Ha sacado conclusiones
de que la gente común
es
igual en todo el mundo...
Ha
visto que no existe ninguna
“Civilización
perfecta”,
Porque
todos,
en
mayor o menor medida,
son esclavos de un sistema,
y
buscan desesperados,
la supervivencia cotidiana,
para
mantener dignamente
su
calidad de vida.
Es
fácil adivinar,
que
las guerras no son otra cosa
que
el producto de mentes
enfermizas,
que
las inventan
y las promueven,
por ambiciones políticas,
O por cuestiones económicas,
sin importarles el precio
del sacrificio de vidas humanas.
Total ellos nunca participan,
sólo las juegan a la distancia,
desde la seguridad de sus
despachos,
Argumentan cualquier excusa
para
inflamar la llama
nacionalista, y
justificar las
muertes (ó asesinatos).
A veces sus motivos son
religiosos,
otras veces disputas territoriales,
O
la explotación de recursos
económicos,
que no tienen mucho sentido
Para la gente común,
porque a ellos no les modifica
su calidad de vida cotidiana,
Al contrario la desprecia,
porque son ellos los que cargan
con el costo de las pérdidas..
Y
cada día,
a pesar de todas las guerras,
es mayor la brecha
de la injusticia social,
entre los ricos y los pobres.
Esto demuestra la inutilidad,
la hipocresía de los profetas,
Y más que nada,
La estupidez de las guerras.
Osvaldo
Luis Palladino
-Agosto
2002-
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