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  Reflexiones recibidas sobre las discapacidades

Rosario:
Me llamo María Inés Di Pietro, soy oyente, familiar de una persona sorda, y siento un profundo afecto y respeto por toda la comunidad de sordos. Quería decirte que hace poco descubrí el sitio que creaste en Internet, y te felicito por la iniciativa. Creo que es un sitio donde nos podemos encontrar todos: sordos, oyentes, familiares y amigos de sordos. Como dice el viejo refrán "La unión hace la fuerza", y el hecho de tener un sitio en común nos va a ayudar a darnos cuenta que somos muchos los que luchamos por una sociedad más justa, más HUMANA, donde toda criatura sea amada y respetada por el solo hecho de formar parte de la Creación Divina.
Nuevamente te felicito por tu iniciativa, y estoy segura que el sitio que creaste va a producir resultados maravillosos, como todo lo que se hace con el corazón.
Te envío un cuento del libro "El canto del pájaro" , de Anthony de Mello, y una reflexión personal. 

"LOS EXPERTOS (Un cuento Sufi)                    

Un hombre a quien se consideraba muerto
fue llevado por sus amigos para ser enterrado.
Cuando el féretro estaba a punto de ser introducido
en la tumba, el hombre revivió inopinadamente
y comenzó a golpear la tapa del féretro.
Abrieron el féretro y el hombre se incorporó.
"¿Qué estáis haciendo?", dijo a los sorprendidos asistentes.
"Estoy vivo. No he muerto".
Sus palabras fueron acogidas con un asombrado
silencio. Al fin, uno de los deudos acertó a hablar:
"Amigo, tanto los médicos como los sacerdotes
han certificado que habías muerto.
Y ¿cómo van a equivocarse los expertos?".
Así, pues, volvieron a atornillar la tapa del féretro
y lo enterraron debidamente."

Yo me pregunto, ¿cuántas veces nos dejamos "atornillar" por la opinión de los "expertos", que nos dicen lo que podemos y no podemos hacer, lo que está bien y lo que está mal?
¿Cuántas veces les creemos a los que nos dicen "no vas a poder", "no sos capaz", "tus ideas son utópicas, bajá a la tierra"? ¿Cuántas veces dejamos de hacer cosas porque de antemano nos consideramos incapaces?
Y cuando digo esto no estoy hablando de personas discapacitadas, sino de los que estamos supuestamente "capacitados"… Creo que deberíamos tener el coraje de mirar nuestras propias discapacidades, que son muchas, y darnos cuenta que no somos tan diferentes. Sé que esto puede herir el orgullo de varios, pero deberían pensar cuántas veces fueron "sordos" frente a alguien que pedía ayuda, "ciegos" frente a la injusticia, "paralíticos" cuando deberían haber corrido para socorrer a un hermano…
Quienes hemos compartido la vida con personas discapacitadas sabemos de la inmensidad del amor que hay en sus corazones, de la voluntad con la que luchan cada día, de su necesidad de ser aceptados, y también de su dolor y frustraciones…
Si realmente aspiramos a ser ciudadanos de la Nueva Era, deberemos aprender que en el lenguaje de las almas la discapacidad no existe, y si nuestros cuerpos funcionan de formas diferentes, es porque tenemos CAPACIDADES DIFERENTES, y no discapacidades… 

Quién sabe cuántas formas distintas de percibir la realidad habrán desarrollado las personas sordas y las ciegas, de las cuales los oyentes y videntes no tenemos la menor idea. Ni la vamos a tener, mientras no nos bajemos del caballo de la soberbia y sigamos tratando de imponerles nuestra forma, sin escucharlos. Ser mayoría no implica ser mejores. Me despido con la letra de una canción muy linda que canta Sandra Mihanovich, que dice así: 

"Yo te canto con el corazón,
yo te canto con mi voz.
Y si me falta la voz
yo te canto con las manos,
y si me faltan las manos
yo te canto con el corazón,
y si me falta el corazón
es que en el cielo estamos los dos"

                                                                   Afectuosamente,
                                                                                           María Inés
 

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