"FUNDAMENTOS
TEORICOS DE LA INCLUSIÓN DE LA LENGUA DE
SEÑAS EN LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA DE NIÑOS SORDOS.
LOGROS Y DIFICULTADES EN SU
IMPLEMENTACIÓN"
JULIETA
ZAPORTA
Instituto
Bilingüe para Sordos
Córdoba-Argentina
El trabajo de estimulación temprana con el discapacitado auditivo debe encararse teniendo
en cuenta las particulares necesidades del pequeño y el momento que está atravezando su
grupo familiar:la pérdida del hijo soñado y la paulatina aceptación del bebé real como
HIJO.
El destino del bebé, en tanto futuro sujeto, se inscribe en las marcas fundantes que
sobre su
cuerpo en lo real van imprimiendo los actos del adulto en relación a él, actos cuyo
contenido y cualidad se dan distintos en función de lo que al adulto le diga la imagen
que vea en ese objeto-bebé. El papel de la mirada, del toque, de la voz y su modulación
específicamente
dirigida al bebé son insustituibles señaladores del lugar del sujeto en una época de la
vida en
que las partículas lingüísticas verbales aun no le dicen nada al pequeño niño. Cuando
algunos de estos canales falla o falta (la audición en este caso) el riesgo de que este
niño quede excluido del campo del significante aumenta. Sin embargo, el niño sordo
absorbe el resto de las influencias
que tienen que ver con sus sentimientos y experiencias sensoriales y las refleja en su
conducta
pero no a través de la lengua oral.
La mayoría de los niños sordos muestran que tienen una capacidad intacta para el
lenguaje
cuando la sustancia significante de la lengua en que está inmersa es apta (la lengua de
señas), es decir, que si puede---- acceder a ella desde los sensorios, puede apropiarse
sin ninguna
dificultad de la lengua materna.
la lengua de señas posee las carcaterísticas de todo lenguaje:
Posee un código y una estructura.
Es un sistema simbólico.
Es un aspecto central para la constitución del sujeto.
En un primer momento, los significantes que marcaron al niño se establecen como marcas
sin relación entre sí, tatuajes en el cuerpo que todavía no forman red. En el pasaje
por el estadio del espejo, si la mirada del Otro lo libidiniza, le permitirá encerrar ese
conjunto de marcas en la bolsa de la imagen corporal, pero los significantes todavía no
hacen red entre sí. La actividad lúdica es un trabajo de elaboración del niño que
consiste en otorgarle un sentido a esos sognificantes. En esta operación, el significante
hace cadena con otros significantes, se reestablece (esta vez por parte del niño) su
propiedad de red. En ese sentido, el juego es condición para que el niño sordo, al igual
que el niño oyente, se constituya en un sujeto. |