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La Lengua de Señas, modalidad
comunicativa que pasa a través del canal
visual-mímica-gestual (a diferencia de las lenguas vocales, que
vienen transmitidas y
percibidas, mediante el canal auditivo-verbal-fonético), es la
lengua, que en gran parte
de las personas sordas, utilizan para comunicar.- La Lengua de Señas,
tiene una larga
historia, como las otras lenguas, pero ellos reconocen, que es
bastante reciente; en
tanto en los años ’60, en América, un lingüístico William
Stokoe, había comenzado a
estudiar esta forma comunicativa particular y ha descubierto, que
ésta posee una regla
morfo-sintáctica, su propia, su historia, su léxico y es una
lengua a todos efectos.-
La Lengua de Señas no es, por
consiguiente, ni un simple gestual ligado a la lengua
vocal usada en los países pertenecientes de una natural Comunidad
Sorda, ni es un
bajo código de una lengua vocal.- Este descubrimiento y sus
sucesivos desarrollos han
llevado, a los países que han acogido esta modalidad, como base
especifica de las
personas sordas, en América y aun mas en los países escandinavos
– y una serie de
propuestas educativas y comunicativas en genero, que han permitido
la evolución y la
integración de sujetos normalmente dotados, a cual solo es
deficitario en el canal
auditivo.-
Si es comprendido, que la
plena integración social de las personas sordas, es posible
al pacto, que después la fase de la experiencia protegida (cual
puede ser aquella
escolástica y familiar), en el momento en cual, ellos encuentran a
donde pueden
gesticular solos, todo cuando es indispensable a una vida
independiente y activa, si
realizan condiciones adecuadas.- En algunos países europeos y
extraeuropeos, hace
tiempo resuelven el problema de la “barrera comunicativa”,
instruyendo Cursos de
Formación, revueltos de operadores de varios servicios, para el
aprendizaje de la
Lengua de Señas, así que las personas sordas puedan acceder a las
informaciones de
competencia de varios entes, sin demasiadas dificultades y sin el
riesgo de
incomprensiones y equivocaciones.-
Mucho, no es seguro, pensaran
“Pero porque enseñar una lengua utilizada por pocos y
no hacer enseñar a los sordos la lengua hablada, que la mayoría
conoce”? No
sabríamos mas simplemente y provechoso? Por cuanto, resguarda el
aspecto muy
superficial de la cuestión, la respuesta lógica, es seguramente:
“Damos la palabra a
los sordos y no pensemos mas.- Son ellos, que deben aprender el
idioma real, no
somos, cierto nosotros que debemos aprender cualquier cosa de
ellos”.- Este tipo de
elección, ve al sordo como deficiente, necesitado de personas
pacientes, que brinden
solución a ellos, en una palabra, el sordo es ante todo un
enfermo, un discapacitado
en reportaje al modelo sano, que quiere, que la persona sienta los
sonidos y sobretodo
que hable (resultado evidente del bueno éxito medico y
rehabilitación).-
La otra respuesta prevista, en
vez, una reflexión mas profunda que parte de la
pregunta: “Es justo nivelar toda la población de un único
modelo o se respetan las
diversidades individuales”? Es la reflexión, que conduce a ver
el otro (en este caso, la
persona sorda), en su compleja diversidad de nosotros, y no a hacer
influenciar de
aquellos que queremos, que ellos fueran, que ellos dicen.- A este
punto, si
verdaderamente hemos adelantado a nosotros, una persona y no una
nuestra imagen
mental, podemos descubrir, que tiene su historia, su cultura, y su
lengua, y que TODOS
JUNTOS Y A LA PAR, podemos aprender uno del otro.- Y porque no?.-
También la
Lengua de Señas, lengua de una comunidad diversa de aquella de los
oyentes, una
minoría étnica-lingüística, no por este inferior o de relegar
un ghetto.-
Se habla tanto de la integración
de todos diversos, pero una cosa se reduce esto bien
a propósito, si para “integrar”, destruir la particularidad y
la potencialidad,
seguramente “diversos” de estas personas?- Para integrar,
intentamos un apto no
unilateral, al contrario, un apto que prevea el respeto de cuanto
lleva con sí una
persona diversa de nosotros.- También podemos aprender tanto, si
no nos metemos en
la posición cómoda y superior de individuo, que ha reunido la
perfección (no se sabe
bien cómo!!!!) y por consiguiente impermeabilidad a cualquier
nueva experiencia y
conocimiento.-
Magdalena
Valente (Italia)
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